Sólo si tienes toda la información puedes ser libre en tu elección

Sólo si tienes toda la información puedes ser libre en tu elección

Si buscamos la palabra libertad en el diccionario, se define como: “facultad y derecho de las personas para elegir de manera responsable su propia forma de actuar dentro de una sociedad”. Pero cuando no tenemos toda la información acerca de una determinada cuestión perdemos nuestra capacidad para elegir y consecuentemente ¿nuestros derechos?

¿Cuántas veces en la vida tienes en la palma de la mano algo que es inmensamente poderoso y útil que poca gente parece conocer?

Este artículo es un mensaje para aquellos que más lo necesitan, los que creen que nunca enfermarán, los que bromean diciendo: de algo hay que morir, esta es la barriguita de la felicidad y me ha costado mucho tiempo mantenerla, que me quiten lo bailao, hemos venido a este mundo para disfrutar, mi abuela se murió con 92 años y fumó como un carretero durante toda su vida, etc.

Durante el artículo me referiré principalmente al cáncer, aunque podemos extrapolar parte de la información a la mayoría de las enfermedades actuales relacionadas con el estilo de vida de la sociedad occidental.

A todos nos encantan los datos para dar información y hacer ver que sabemos sobre el tema, así que aquí van algunos puntos que podéis empezar a utilizar para expandir el conocimiento y concienciar a la sociedad sobre la importancia de llevar un estilo de vida saludable. ¿Sabías que…?

1. Todos tenemos dentro de nuestro cuerpo células que, a partir de los 15 años, comienzan a mutar y pasan décadas hasta que estas células se expresan clínicamente como cáncer.

2. El riesgo de sufrir cáncer que tiene la población es 1 de 2, es decir el 50% de posibilidades.

3. Se estima que alrededor del 70% de los cánceres podrían prevenirse con un simple cambio de hábitos fáciles: mediante nutrición, ejercicio, gestión del estrés y evitando toxinas.

4. En los años 80 la población japonesa comienza a adoptar un estilo de vida occidentalizado. En 2005 la tasa de cáncer colorrectal en Japón es la más alta del mundo, cuando, 25 años antes, había sido de las más bajas.

5. Se ha demostrado que la obesidad es un factor clave en el desarrollo del cáncer porque las células más inflamatorias del cuerpo humano son las de grasa. Cuando tienes sobrepeso, se crea una afección crónica inflamatoria que favorece fisiológicamente el desarrollo de los tumores.

Hemos entrado en la era de la comodidades, donde podemos sobrevivir sin apenas movernos, aunque en realidad pensamos que vivimos a la carrera. Nos despertamos 20 minutos antes de salir de casa, tomamos nuestro café de un trago, bajamos dos pisos en ascensor hasta el garaje, cogemos el coche, llegamos al trabajo donde pasamos 8 horas sentados, volvemos a casa en coche, cenamos algo que no suponga mucho tiempo ni esfuerzo de preparación, nos sentamos en el sofá delante de la tele y vamos a dormir. En el mejor de los casos habrá personas que decidan invertir parte de su tiempo en realizar actividad física aunque se arriesgan a escuchar frases como: si estas estupendo, no necesitas hacer tanto deporte con lo delgado que estás. Y es que actualmente, el realizar actividad física no es una necesidad sino una opción y muchas veces, se relaciona socialmente con un aspecto puramente estético. Aunque analizando la situación, ni siquiera somos responsables de pensar de esta forma ya que carecemos de información suficiente para poder considerar que si vivimos en un estado sedentario todos nuestros sistemas se debilitan, favoreciendo un entorno que aumenta el crecimiento de las células cancerosas que todos tenemos dentro de nuestro cuerpo.

Actualmente, todos sabemos que hacer ejercicio físico diario es bueno para la salud pero, ¿sabemos exactamente por qué? Cuando le pides a la gente o le sugieres que cambien sus hábitos sin darles un motivo preciso, ¿qué posibilidades hay de que realmente salgan de la cama un domingo por la mañana y vayan a hacer ejercicio? Prácticamente nulas.

¿Qué pasa si introduces ejercicio en tu vida aunque sea una cantidad moderada?

Si decides caminar durante 30 minutos, 6 días a la semana tu cuerpo se reparará desde dentro y facilitará la eliminación de contaminantes. Así, cuando haces ejercicio, disminuyes el riesgo a padecer cáncer u otras enfermedades, reforzando tu sistema inmunitario, haciéndote más fuerte. Si pasa todo eso, es bastante probable que hasta te sientas mejor, más vital, con más energía para poder disfrutar de cada día, con ganas de comerte el mundo… Y todo esto puedes conseguirlo con un pequeño paso inicial de 30 minutos diarios que te dará la motivación y fuerza suficiente para luego dar otro pequeño paso, y otro, y otro…

Y si lo queréis en forma de datos para los más resabiondos: En estudios realizados en mujeres con cáncer de mama se ha visto que la mortalidad disminuye un 50% si caminan estos 30 minutos al día.

Cada vez tenemos más información sobre los beneficios de la realización de actividad física pero, aún no está en la boca de los médicos. Son pocos los que dan prioridad a una dosis de ejercicio físico que a una pastilla. Y sin embargo, esta no nos cura, sino que hace que desaparezcan los síntomas. Nos tragamos la pastilla, nos sentimos un poco mejor y seguimos haciendo lo mismo que provocó que enfermáramos.

Cuando te preguntas por qué no se invierte más en educación y prevención, descubres que el hecho de enmascarar síntomas en vez de descubrir las causas que nos hacen enfermar, se trata de un negocio en manos de las empresas farmacéuticas las cuales, obviamente no financiarán estudios de hábitos de vida sino de medicamentos que son lo que ellas venden. Todo es un negocio, así que ¿a quién le beneficia que se hagan estudios con resultados positivos acerca de los beneficios de la actividad física y la dieta saludable?

Actualmente, todos sabemos que el tabaco produce cáncer y otras patologías, pero esto no ha sido siempre tan evidente: se tuvo que luchar y presionar mucho para conseguir que los gobiernos alertaran a la población del riesgo del consumo de este producto. Pero parece que las compañías de tabaco preveían el futuro mejor que nosotros. Por eso, cuando la población fue informada de los riesgos del tabaco, le vieron las orejas al lobo y se diversificaron. Las grandes tabacaleras cogieron los beneficios que lograron con generaciones de fumadores adictos y lo invirtieron en algo que consumimos todos y a diario, nuestra comida. En 1985 la gran tabacalera RJ Reynolds adquirió Nabisco Foods; el pionero en tabacaleras Philip Morris compró General Foods y tres años más tarde Kraft Foods. Así se convirtió en el mayor productor de comida de EEUU. Ahora, el sector de la alimentación está en buenas manos, de las mismas empresas que nos ayudaron a ser adictos al tabaco. Con las mismas tácticas que usaban para vender tabaco, los fabricantes inundan el mundo de productos procesados llenos de químicos y aditivos haciéndolos pasar por comida, con el único objetivo de convertir en adicta a la gente sin ni siquiera darse cuenta.

Si nos damos una vuelta por el supermercado y nos paramos a mirar las etiquetas de los productos envasados y procesados, veremos que la mayoría tiene escrito, a parte de un montón de palabras impronunciables, azúcar o algunos de otros nombres que la industria utiliza para que pase más desapercibido como dextrosa, azúcar invertido, maltodextrina, jarabe de maíz, sacarosa, etc. Fíjate, hasta productos que los describirías como salados, tienen azúcar entre sus ingredientes.

Ahora se sabe que el azúcar contribuye al mantenimiento del cáncer. Cerca de un tercio de los cánceres más comunes tienen algo llamado receptores de insulina en su superficie, la insulina llega a estos receptores y ordena al tumor que empiece a consumir glucosa, cuando comemos o bebemos azúcar (o alguno de sus derivados), puede ser un catalizador que alimente determinados tipos de cánceres.

Con toda esta información, puede que te hayas empezado a deprimir, pero siempre hay buenas noticias, la madre naturaleza nos aporta alimentos que son anticancerígenos. Las plantas, que parecen indefensas ya que no tiene brazos ni piernas para luchar o escapar, ¿como se protegen de las bacterias, virus, e insectos, que las atacan? Creando miles de sustancias que son tóxicas para las bacterias que intentan comérselas. De esas ciento de miles de sustancias que produce la planta hay un par de miles que también tienen propiedades contra el cáncer. Aunque son datos que no deberían sorprendernos, ya que el 50% de los medicamentos que usamos clínicamente para tratar el cáncer provienen de plantas. En un estudio realizados en ratas se vio como el hecho de que comieran ajo, brócoli y arándanos reducía su tumor en un 90%.

Y finalmente, me referiré a algo a lo que cada día se le está dando más importancia y que se relaciona por ser un factor influyente en numerosas patologías: el estrés. Y es que, a veces, parece que el estrés está bien valorado en la sociedad, cuando escuchamos historias de amigos como: no tengo tiempo para nada, durante la semana trabajo todo la mañana y cuando salgo sin pasar por casa, me voy a la universidad, que estoy estudiando un máster, los martes y jueves voy a clases de inglés y el fin de semana estoy haciendo un curso intensivo por las mañanas y por las tardes tengo que estudiar ya que solo puedo hacerlo o en el trayecto del metro o los fines de semana, no me da la vida, no tengo tiempo ni para cagar.

Muchos de nosotros diremos o pensaremos: ¡hala, vaya crack!, sí que aprovechas el tiempo. No le quiero quitar mérito, pero quizás nuestro cuerpo agradecería un poco más de tranquilidad, tiempo para desconectar y disfrutar de las pequeñas cosas del día a día.

El estrés hace que nuestras defensas naturales puedan luchar contra cualquier enfermedad. El estrés forma parte de nuestra vida, a diferencia de la dieta, el ejercicio o las toxinas, no podemos verlo, es con diferencia el pilar más intangible del método anticáncer y puede llevar al cuerpo hasta su límite de forma silenciosa sin darnos cuenta de lo que está pasando. El estrés como tal es una respuesta natural y necesaria de nuestro cuerpo que nos ha permitido durante toda nuestra historia poder huir de animales salvajes, este estrés máximo es bueno, pero si vives cada día sintiendo que te persiguen rinocerontes tienes un problema. Esto lo diré de forma simple pero contundente, se va a comer tus neuronas y tu sistema inmunitario y además las hormonas que se liberan pueden fomentar el crecimiento del cáncer y la metástasis. En una situación de estrés agudo, las hormonas de lucha se disparan y luego bajan con bastante rapidez pero, en el caso del estrés crónico, esta situación se mantiene en el tiempo creando una situación en el cuerpo proinflamatoria que posiblemente fomente el crecimiento de tumores.

Actualmente infravaloramos tener tiempo para uno mismo, para estar sin hacer nada, nada. Nos puede hasta parecer de raros el hecho de meditar. Sin embargo, la ciencia nos ha demostrado que 20 minutos de atención plena, o meditación o mindfullness para los que quieran sonar mas cool, modifica la calidad de las 23 horas y los 40 minutos restantes del día incluido el tiempo del sueño parece una buena inversión ¿verdad?

En conclusión, si queremos tener menos posibilidades de padecer enfermedades como el cáncer, diabetes tipo II, obesidad, síndrome metabólico, enfermedades cardiovasculares, Alzheimer, etc., no se trata solo de hacer ejercicio, o solamente de centrarnos en nuestra nutrición, o de únicamente evitar las sustancias químicas, ni de cuidar exclusivamente nuestra parte mental y emocional. Es todo un conjunto, si le falta una pieza al rompecabezas probablemente no funcione. Pero considero que lo más importante no es decidir llevar un estilo de vida saludable por miedo a padecer enfermedades, sino que la principal motivación debería ser sentirte vivo, lleno de energía para vivir tu AHORA al máximo, disfrutar de los alimentos y sensaciones que nos aporta la naturaleza (de ella sí nos podemos fiar), sentir cómo late tu corazón, cómo se agita tu respiración o cómo se activan tus músculos cuando realizas ejercicio físico, apreciar y agradecer tu cuerpo sin juzgarlo ni compararlo y finalmente dedicar parte de tu tiempo en cuidar lo que te va a permitir apreciar y valorar tu realidad. Dedícate tiempo para conocerte y desarrollar tu mejor versión y así serás consciente de la vida que realmente quieres vivir.

Referencias:

Artículo inspirado por el documental “The C Word” del cual se recogen la mayoría de los datos.

Artículos científicos:

1. Wynder EL, Fujita Y, Harris RE, Hirayama T, Hiyama T. Comparative epidemiology of cancer between the United States and Japan. A second look. Cancer. 1991 Feb 1;67(3):746-63.

2. Mistry T, Digby JE, Desai KM, Randeva HS. Obesity and prostate cancer: a role for adipokines. European urology. 2007 Jul 1;52(1):46-53.

3. Romanos-Nanclares A, Toledo E, Gardeazabal I, Jiménez-Moleón JJ, Martínez-González MA, Gea A. Sugar-sweetened beverage consumption and incidence of breast cancer: the Seguimiento Universidad de Navarra (SUN) Project. European journal of nutrition. 2018 Oct 3:1-2.

4. Delrieu L, Pérol O, Fervers B, Friedenreich C, Vallance J, Febvey-Combes O, Pérol D, Canada B, Roitmann E, Dufresne A, Bachelot T. A Personalized Physical Activity Program With Activity Trackers and a Mobile Phone App for Patients With Metastatic Breast Cancer: Protocol for a Single-Arm Feasibility Trial. JMIR research protocols. 2018 Aug;7(8).

5. Castanhel FD, Liberali R. Mindfulness-Based Stress Reduction on breast cancer symptoms: systematic review and meta-analysis. Einstein (São Paulo). 2018;16(4)

    Comments

  1. 18 julio, 2019

    Genial justo esto es lo que me faltaba para terminar mi trabajo, al fiiiiin T.T GRACIAS!

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